Consejos de cocina, compras en el supermercado, almacenamiento de alimentos, recetas y más. Todo lo que debes saber para que tu familia coma bien y crezca saludablemente.
domingo, 19 de septiembre de 2010
lunes, 13 de septiembre de 2010
Guía para comprar verduras
Cada semana, cuando vamos a hacer el mandado la meta siempre es la misma: comprar mucho y gastar menos dinero. No siempre lo conseguimos, pero al menos lo tratamos.
Y es que cuando vamos de compras, no sólo tenemos que aprovechar las especiales que nos ofrecen los supermercados, también debemos hacer la mejor elección de las frutas o verduras que compramos. Porque de qué nos vale ahorrar unos centavos en unas lechugas, que al día siguiente van a estar malas y no las vamos a poder comer.
Hoy les ofrecemos una guía muy sencilla para que aprenda a comprar las verduras que están en mejor estado.
Como regla general, elija las hortalizas que tenga un aspecto fresco y con hojas de colores vivos. No compre las que tengan manchas marrones, ni hojas marchitas o carne magullada o blanda.
· Las zanahorias, los nabos, las papas, camotes y rábanos deben de tener una carne pesada, fuerte. Fíjese que la piel no tenga arrugas, porque esto quiere decir que están muy viejas.
· Los champiñones o hongos, por ejemplo, deben de estar duros, con una pelusilla suave y un olor a fresco. Asegúrese que el extremo del tallo esté húmedo, porque de lo contrario quiere decir que la zeta no está fresca.
· Cuando compre cebollas, escoja bulbos firmes de piel, sin brotes. No compre las cebollas que estén húmedas o huelan a moho. Si compra cebollas tiernas, busque las que tienen sus hojas de un color verde oscuro y las raíces de aspecto fresco.
· Para las hojas de lechuga y berros asegúrese de llevar a casa las que tienen un aspecto fresco y la superficie ligeramente húmeda. No compre hojas marchitas o con manchas cafés.
· Aunque muchas de estas verduras de pueden almacenar en el refrigerador por varios días, es mejor que compre sólo las que va a usar a diario, o para el día siguiente. Así llevará a su mesa sólo productos frescos y de exquisito sabor.
¡Buen provecho!
Y es que cuando vamos de compras, no sólo tenemos que aprovechar las especiales que nos ofrecen los supermercados, también debemos hacer la mejor elección de las frutas o verduras que compramos. Porque de qué nos vale ahorrar unos centavos en unas lechugas, que al día siguiente van a estar malas y no las vamos a poder comer.
Hoy les ofrecemos una guía muy sencilla para que aprenda a comprar las verduras que están en mejor estado.
Como regla general, elija las hortalizas que tenga un aspecto fresco y con hojas de colores vivos. No compre las que tengan manchas marrones, ni hojas marchitas o carne magullada o blanda.
· Las zanahorias, los nabos, las papas, camotes y rábanos deben de tener una carne pesada, fuerte. Fíjese que la piel no tenga arrugas, porque esto quiere decir que están muy viejas.
· Los champiñones o hongos, por ejemplo, deben de estar duros, con una pelusilla suave y un olor a fresco. Asegúrese que el extremo del tallo esté húmedo, porque de lo contrario quiere decir que la zeta no está fresca.
· Cuando compre cebollas, escoja bulbos firmes de piel, sin brotes. No compre las cebollas que estén húmedas o huelan a moho. Si compra cebollas tiernas, busque las que tienen sus hojas de un color verde oscuro y las raíces de aspecto fresco.
· En los tomates, berenjenas, pimientos y aguacates busque piel fuerte, lisa y brillante, además de un color profundo y uniforme. No compre los que estén suaves, arrugados o con cortes o golpes.
· Para las hojas de lechuga y berros asegúrese de llevar a casa las que tienen un aspecto fresco y la superficie ligeramente húmeda. No compre hojas marchitas o con manchas cafés.
· En verduras como el apio, la alcachofa, el hinojo y el espárrago, fíjese en que estén bien cerrados, sin manchas marrones en la capas exteriores.
· En hortalizas de hoja como las endibias, las acelgas y las espinacas, busque que tengan hojas tiesas, frescas y verdes. Las hojas tienen que estar elásticas al tacto, bien pegaditas; no compre las que tengan hojas marchitas o comeduras de insectos. Las espinacas de hojas pequeñas, húmedas y de tallos finos tienen mejor sabor.
· El maíz tierno, por su parte, debe de tener la envoltura verde y pegada; así como las semillas redondas y brillantes.
· En el caso de las coles, coliflor y brócoli compre el que tenga el cogollo compacto y sin dañar. Las hojas exteriores no tienen que estar marchitas o amarillas y los tallos deben de ser firmes.
· El mejor sabor de las verduras lo obtiene cuando compra las que están en temporada. Es cuando hay más y por lo consiguiente, cuando los supermercados las ponen a mejor precio.
¡Buen provecho!
domingo, 5 de septiembre de 2010
El jengibre en la cocina
Por Katia Ramírez-Blankley
Conocido desde tiempos milenarios por sus propiedades medicinales, el jengibre ha ganando terreno en el campo culinario. Cada día más cocineros lo utilizan para darle una sazón exótica e innovadora a sus platillos.
El jengibre se puede utilizar en platos dulces y salados, ya que dependiendo de la cantidad y la forma en que se utilice, puede darle un sabor dulzón o picante a sus comidas.
En el supermercado lo puede encontrar fresco, seco y preservado. Puede comprarlo en polvo, pelado, partido en rodajas o envasado en vinagre. También, lo venden en forma de caramelo o cristalizado.
Cuando compre jengibre fresco, asegúrese de que tenga buen olor y no compre el que tenga grietas o señales de moho. Busque que la cáscara esté lisa y el cuerpo de la raíz firme. Cuando la piel del jengibre está arrugada significa que no es de buena calidad y que podría estar seco en su interior.
Para usar el jengibre fresco, primero hay que pelarlo y luego partirlo de la forma deseada. Cortado en rodajas es bueno para darle sabor al aceite en que se fríe o saltea la comida. De debe incorporar en la sartén justo cuando el aceite está bien caliente.
Generalmente se parte a la juliana (en tiritas) cuando se preparan platillos chinos, o cuando se cocina combinado con otras verduras de fácil cocción.
El jengibre rallado o picado finamente se utiliza para aderezar carnes que se van a asar a la parrilla, pero primero tiene que combinarlo y saltearlo con ajos y pimientos.
Para obtener un sabor más intenso a jengibre, añádalo al final de la preparación de los platillos. Si por el contrario, desea que su sabor pase desapercibido, agréguelo al principio de la cocción.
En la repostería el jengibre es usado mayormente para añadir un sabor dulzón a los postres y pasteles. Es excelente acompañante de las manzanas y las bananas.
El jengibre fresco puede durar en el refrigerador de dos a tres semanas. Recuerde que lo tiene que pelar justo cuando lo va a usar, de lo contrario se seca.
El jengibre seco debe ser almacenado en lugares frescos y secos, preferiblemente oscuros.
El utilizar más jengibre en la cocina le dará a sus platillos un gusto diferente. Además, recuerda que entre sus beneficios se encuentra el ser un digestivo, eliminar los dolores reumáticos y disminuir las molestias de gripes y resfriados.
¡Buen provecho!
Conocido desde tiempos milenarios por sus propiedades medicinales, el jengibre ha ganando terreno en el campo culinario. Cada día más cocineros lo utilizan para darle una sazón exótica e innovadora a sus platillos.
El jengibre se puede utilizar en platos dulces y salados, ya que dependiendo de la cantidad y la forma en que se utilice, puede darle un sabor dulzón o picante a sus comidas.
En el supermercado lo puede encontrar fresco, seco y preservado. Puede comprarlo en polvo, pelado, partido en rodajas o envasado en vinagre. También, lo venden en forma de caramelo o cristalizado.
Cuando compre jengibre fresco, asegúrese de que tenga buen olor y no compre el que tenga grietas o señales de moho. Busque que la cáscara esté lisa y el cuerpo de la raíz firme. Cuando la piel del jengibre está arrugada significa que no es de buena calidad y que podría estar seco en su interior.
Para usar el jengibre fresco, primero hay que pelarlo y luego partirlo de la forma deseada. Cortado en rodajas es bueno para darle sabor al aceite en que se fríe o saltea la comida. De debe incorporar en la sartén justo cuando el aceite está bien caliente.
Generalmente se parte a la juliana (en tiritas) cuando se preparan platillos chinos, o cuando se cocina combinado con otras verduras de fácil cocción.
El jengibre rallado o picado finamente se utiliza para aderezar carnes que se van a asar a la parrilla, pero primero tiene que combinarlo y saltearlo con ajos y pimientos.
Para obtener un sabor más intenso a jengibre, añádalo al final de la preparación de los platillos. Si por el contrario, desea que su sabor pase desapercibido, agréguelo al principio de la cocción.
En la repostería el jengibre es usado mayormente para añadir un sabor dulzón a los postres y pasteles. Es excelente acompañante de las manzanas y las bananas.
El jengibre fresco puede durar en el refrigerador de dos a tres semanas. Recuerde que lo tiene que pelar justo cuando lo va a usar, de lo contrario se seca.
El jengibre seco debe ser almacenado en lugares frescos y secos, preferiblemente oscuros.
El utilizar más jengibre en la cocina le dará a sus platillos un gusto diferente. Además, recuerda que entre sus beneficios se encuentra el ser un digestivo, eliminar los dolores reumáticos y disminuir las molestias de gripes y resfriados.
¡Buen provecho!
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