Por Katia Ramírez-Blankley
Conocido desde tiempos milenarios por sus propiedades medicinales, el jengibre ha ganando terreno en el campo culinario. Cada día más cocineros lo utilizan para darle una sazón exótica e innovadora a sus platillos.
El jengibre se puede utilizar en platos dulces y salados, ya que dependiendo de la cantidad y la forma en que se utilice, puede darle un sabor dulzón o picante a sus comidas.
En el supermercado lo puede encontrar fresco, seco y preservado. Puede comprarlo en polvo, pelado, partido en rodajas o envasado en vinagre. También, lo venden en forma de caramelo o cristalizado.
Cuando compre jengibre fresco, asegúrese de que tenga buen olor y no compre el que tenga grietas o señales de moho. Busque que la cáscara esté lisa y el cuerpo de la raíz firme. Cuando la piel del jengibre está arrugada significa que no es de buena calidad y que podría estar seco en su interior.
Para usar el jengibre fresco, primero hay que pelarlo y luego partirlo de la forma deseada. Cortado en rodajas es bueno para darle sabor al aceite en que se fríe o saltea la comida. De debe incorporar en la sartén justo cuando el aceite está bien caliente.
Generalmente se parte a la juliana (en tiritas) cuando se preparan platillos chinos, o cuando se cocina combinado con otras verduras de fácil cocción.
El jengibre rallado o picado finamente se utiliza para aderezar carnes que se van a asar a la parrilla, pero primero tiene que combinarlo y saltearlo con ajos y pimientos.
Para obtener un sabor más intenso a jengibre, añádalo al final de la preparación de los platillos. Si por el contrario, desea que su sabor pase desapercibido, agréguelo al principio de la cocción.
En la repostería el jengibre es usado mayormente para añadir un sabor dulzón a los postres y pasteles. Es excelente acompañante de las manzanas y las bananas.
El jengibre fresco puede durar en el refrigerador de dos a tres semanas. Recuerde que lo tiene que pelar justo cuando lo va a usar, de lo contrario se seca.
El jengibre seco debe ser almacenado en lugares frescos y secos, preferiblemente oscuros.
El utilizar más jengibre en la cocina le dará a sus platillos un gusto diferente. Además, recuerda que entre sus beneficios se encuentra el ser un digestivo, eliminar los dolores reumáticos y disminuir las molestias de gripes y resfriados.
¡Buen provecho!
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